Como resultado de nuestro experimento de trasladar la
conversación con nuestros lectores a Twitter, comenzamos con esta la primera de
muchas entradas en nuestro blog que nacerán de la votación popular de temas en
nuestro timeline de Twitter (al cual invitamos a todo el mundo a suscribirse).
Por votación popular, la entrada propuesta más votada fue Como Monetizar Twitter desde el Prisma de los Usuarios (que no del propio
Twitter). Nuestro objetivo es describir las modalidades más comunes, sin entrar
a juzgar la conveniencia o idoneidad de cada una, en tanto el éxito de su
aplicación dependerá de la pericia de cada usuario y, sobre todo, del interés
que susciten sus entradas en el panorama de demandantes de información.
Sin más dilación, ahí vamos:
I. Explotación del fondo como espacio publicitario: Es
probablemente una de las modalidades más extendidas. Dado que Twitter nos
permite personalizar el skin de nuestra página, aprovechar la imagen de fondo
para incorporar anuncios publicitarios es perfectamente posible. De hecho, ya
existen compañías como TwittAd que proveen de espacios de
contacto entre usuarios y anunciantes. Esta modalidad tiene dos importantes
desventajas, sin embargo: Por un lado, la influencia de la promoción se
circunscribe exclusivamente al espacio del usuario en la propia web de Twitter,
en un momento en que la mayor bondad del servicio es que es ubicuo, gracias a
la gran cantidad de mash-ups existenes. Por otro lado, dicha promoción no es
clickable, por lo que es difícil trazar su efectividad.
II. Usurpación o reventa de nombre de usuario
(Twittersquatting): Esta es una modalidad que genera un importante debate en la Red acerca de su honestidad.
Nosotros no entraremos en dicho debate, pero si podemos señalar que es una
opción que requeriría bastante esfuerzo. La idea es simple: Registrar nombres que se identifiquen, en mayor o
menor medida, con marcas comerciales o elementos protagonistas del hype del
momento, mientras aún están libres. Es una traslación del modelo de ocupación
de nombres de dominio que tantos ingresos ha reportado a muchos emprendedores
como Carlos Blanco, pero llevado al plano del nombre de usuario en Twitter.
Podemos citar ejemplos de experiencias de éxito en este campo como el de Karen
Silveri, Rubia Gurú, cuyo blog recomendamos, por cierto. UPDATE: Parece que hay novedades en este último término, tal como hemos podido leer en Homotecno. Por lo visto, y a la espera de la confirmación definitiva, ni este modelo de negocio es tal, ni Rubia Gurú es rubia. Seguiremos informando, pero mientras tanto y hasta que se demuestre lo contrario, nadie ha ganado dinero jamás practicando Twittersquatting.
III. Publicidad directa: Es naturalmente el más lógico, y
constituye la base de muchos de los otros modelos que citaremos a continuación.
Disponer de una cuenta en Twitter supone gozar de un canal de emisión
controlada de información condensada en 140 caracteres de la cual tenemos
perfecta constancia de la amplitud de su difusión, así como datos interesantes
sobre el perfil de nuestra audiencia, gracias a servicios como Twitter Earth y
similares. En definitiva, tenemos más espacio promocional que con Google
AdSense, y los anuncios no expirarán en el tiempo, sino que permanecerán
presentes, indexados y disponibles a lo largo de toda la red de mash-ups
existente, así como mediante buscadores como el propio Twitter Search. Empleando enlaces con capacidad de trazado podemos
obtener incluso métricas de impacto de nuestras comunicaciones, siendo estas de
alto nivel por la sencilla razón de que, convenientemente gestionada, dicha comunicación publicitaria puede
constituir más una prescripción que un velado intento de SPAM social, algo que
nuestros usuarios, que han decidido voluntariamente estar pendientes de lo que
decimos, agradecerán.
IV. Enlaces a sitios con programas de afiliación: Si
recomendamos libros a nuestros lectores, ofertas de vuelos baratos a nuestros
amigos, o discos de nuestros artistas favoritos, ¿por qué no hacerlo a través
de enlaces a sitios que mantengan programas de afiliación? Amazon o iTunes son
buenos ejemplos de sitios que premian a los usuarios que enlazan a ellos con
tráfico de calidad. Desde nuestra cuenta de Twitter podemos recomendar el nuevo
disco de Goldfrapp y enlazar a su página de atunes desde la cual nuestros contactos
pueden escuchar una preview de sus canciones e incluso comprar pistas del
mismo, revirtiendo todo ello en una comisión nada desdeñable.
V. Contenido patrocinado: Incluso la publicación de entradas
de 140 caracteres supone un esfuerzo loable, y nuestros lectores no verán con
desagrado que cada 10 entradas aparezca una patrocinada por un sponsor, siempre
y cuando la naturaleza de su propuesta comercial guarde consonancia con la
línea de nuestro flujo de entradas en Twitter. Esta modalidad se puede aprovechar
asimismo para lanzar consultas o estudios de mercado sobre nuestra base de
usuarios acerca de aspectos de interés para el patrocinador.
VI. Promocione otros usuarios: Es un hecho que descubrimos
la influencia de otros usuarios examinando los replies de los mismos en el
timeline de nuestros usuarios favoritos. En ese sentido, si de pronto surge un
agente que tiene algo que decir y proporciona un producto o servicio de interés
para la comunidad, ¿por qué no introducirlo a
nuestros suscriptores mediante su inserción en las conversaciones de
nuestro timeline, de modo que obtenga un espacio de generación de notoriedad,
atracción de sus propios suscriptores y presentación de su oferta en el seno de
la interacción? Llegados a este punto, ¿por qué no cobrar por ello? Lo que si
es imprescindible es que elijamos con cuidado a quién promocionamos y qué tiene
que aportar a nuestra red, por pequeña o grande que sea, guardando el tenor de
su discurso alta correlación con la temática habitual de nuestras comunicaciones
por Twitter.
VII. Publique información bajo suscripción: Twitter nos
permite mantener cuentas con actualizaciones protegidas de visionado exclusivo
previa autorización. Ello nos abre la puerta al despliegue de servicios de
contenidos bajo suscripción, cuyo éxito dependerá de la naturaleza de la
información que sirvamos y su valor exclusivo y particular: ¿qué podemos decir
en 140 caracteres que pueda hacer que un usuario en concreto pague con saberlo?
La respuesta es múltiple, pero podemos proponer: Tendencias de bolsa, última
hora de cotizaciones en mercados internacionales, etc. Evidentemente, la
información publicada a través de este medio debe suscitar interés suficiente
para que alguien desee conocerla antes que nadie, lo que obliga a publicar contenidos
de rabiosa originalidad y con un celo y anticipación especial.
Como es lógico, no están todos los que son, pero sí son
todos los que están. Desde aquí os rogamos que nos contéis vuestras
experiencias y aportéis a partir de las mismas nuevas modalidades de obtención
de ingresos mediante Twitter.